Inteligencia De País: Perú —
Fundamentos Económicos, Riesgo Político Y Atractivo De Inversión
Perú creció 3,2% en 2025, superando las proyecciones del FMI y del Banco Mundial, con inflación controlada en 2,1% dentro del rango meta del Banco Central (BCRP) de 1–3% y un déficit fiscal que se redujo a 2,4% del PIB.
La deuda pública se mantiene en torno al 32–33% del PIB — una de las posiciones más sólidas de América del Sur. Esta disciplina macroeconómica es real y verificable, y distingue a Perú de la mayoría de sus vecinos regionales.
Sin embargo, la estabilidad macroeconómica coexiste con una inestabilidad política estructural que el BCRP reconoció públicamente en su Informe de Inflación de septiembre de 2025 como un riesgo concreto para el crecimiento y el capital. La minería concentra el 22,8% de la IED total y las exportaciones proyectadas ascienden a USD 87.300 millones en 2026, pero esa concentración en un solo sector hace que la economía sea frágil frente a la caída de los precios de las materias primas o los bloqueos sociales en zonas extractivas. El año 2026 es preelectoral, con presiones de gasto que el Banco Mundial ya identificó como riesgo de desviación fiscal. La pregunta no es si Perú es una economía funcional — lo es. La pregunta es si la gobernanza está a la altura de sus fundamentos económicos.
Perú cerró 2025 con un crecimiento del PIB del 3,2%, superando las proyecciones previas del FMI y el Banco Mundial[BCRP]. El consumo privado creció 3,7% en el primer semestre del año y la inversión privada avanzó 9% en el mismo período[Banco Mundial]. El motor principal fue la demanda interna — servicios y comercio — más que las exportaciones. Para 2026, el BCRP proyecta un crecimiento del 3,0%, mientras el FMI estima 2,7% y la OCDE 2,6%[OCDE]. La divergencia entre las proyecciones refleja distintas hipótesis sobre el impacto de los aranceles estadounidenses y el gasto electoral.
La inflación se ubicó en 2,1% al cierre de 2025, dentro del rango meta de 1–3% del BCRP[BCRP]. BBVA Research proyecta una leve alza a 2,5% en 2026[BBVA Research], mientras la OCDE anticipa que se mantendrá cerca del 2%. El déficit fiscal mejoró significativamente: de 3,5% del PIB en 2024 a 2,4% en 2025, apoyado por términos de intercambio favorables[BBVA Research]. La deuda pública se estabiliza en aproximadamente 32–33% del PIB — una de las cargas más bajas de la región[Banco Mundial].
El riesgo inmediato para 2026 es el ciclo electoral. El Banco Mundial advirtió explícitamente que el año preelectoral representa un factor de riesgo de desviación fiscal[Banco Mundial]. El FMI proyecta un déficit de −2,2% del PIB para 2026, más estrecho que el de 2025, pero ese escenario asume contención del gasto en un año donde el historial político de Perú sugiere presión en sentido contrario.
El empleo formal crece, pero los salarios reales se mantienen por debajo del costo de vida digno.
272.000 empleos formales creados en 15 meses seguidos de crecimiento — pero el salario mínimo de PEN 1.130 está casi 900 soles por debajo del salario digno rural estimado.
El empleo formal en Perú creció 4,7% interanual en junio de 2025, sumando 272.000 nuevos puestos en 15 meses consecutivos de expansión[Andina/BCRP]. Los sectores con mayor creación de empleo fueron servicios (88.000 puestos), agricultura (67.000) y comercio (34.000). El indicador de «empleo adecuado» llegó a 59,2% en 2024, frente a 54,7% en 2023[BCRP], lo que indica que más trabajadores están en empleos que cubren sus necesidades básicas — aunque desde un punto de partida bajo.
El salario mínimo es PEN 1.130 al mes (PEN 7,06 por hora en semana de 48 horas), sin cambios desde enero de 2025[Playroll]. El salario digno rural estimado por el Anker Research Institute para 2025 es PEN 2.031 mensuales netos más contribuciones[Anker]. El salario bruto promedio del sector formal oscila entre PEN 2.200 y PEN 2.900 según sector, experiencia y ubicación, con los sueldos más altos concentrados en tecnología, minería, energía y finanzas en Lima[Playroll]. El crecimiento salarial real fue 6,2% interanual en junio de 2025, con el sector privado liderando al 8,7%[BCRP].
Los datos públicos sobre brechas de habilidades por sector son escasos. INEI y el Ministerio de Trabajo no publican diagnósticos detallados de escasez o excedente laboral por industria en sus reportes accesibles. Lo que los datos de creación de empleo sugieren indirectamente es demanda sostenida en servicios y agricultura, y competencia salarial elevada en sectores que requieren talento técnico especializado. Para cualquier empresa que evalúe operaciones en Perú, la contratación en Lima de perfiles en TI, minería o finanzas implica primas de mercado significativas sin datos oficiales que permitan benchmarking preciso.
Registrar una empresa en Perú tarda entre 1 y 4 semanas y cuesta desde USD 3.000 todo incluido.
El proceso está definido y es ejecutable — pero no existe ventanilla única digital efectiva, y la OCDE recomienda simplificarlo.
| Trámite | Plazo | Costo estimado |
|---|---|---|
| Reserva de nombre (SUNARP) | 1–2 días | S/. 24,60 |
| Escritura pública + registro SUNARP | 5–10 días hábiles | Incluido en paquete |
| RUC (SUNAT) — online | Minutos (residentes) | Gratuito |
| Constitución S.A.C. todo incluido (agente) | 7–15 días hábiles | USD 3.000 |
| IVA (IGV) | Desde 1er venta | 18% |
| Impuesto a la renta corporativa | Anual | 29,5% |
Constituir una Sociedad Anónima Cerrada (S.A.C.) en Perú requiere reservar el nombre en SUNARP, notarizar la escritura de constitución, registrarla en SUNARP y obtener el RUC (número de identificación tributaria) en SUNAT. El proceso completo toma entre 7 y 15 días hábiles por la vía estándar, y hasta 3–4 semanas si se gestiona de forma remota[Playroll]. Las empresas de propietario único (E.I.R.L.) son más rápidas — el RUC se obtiene en línea en minutos[Playroll]. El costo todo incluido para una S.A.C. con apoyo de agentes especializados ronda los USD 3.000, más USD 600 anuales de oficina virtual y USD 240 mensuales de contabilidad si se contratan externamente[Playroll].
El marco tributario es claro: el IGV (IVA) es 18% sobre ventas y servicios desde la primera transacción; el impuesto a la renta corporativa es 29,5% sobre utilidades netas mundiales[Playroll]. Las empresas unipersonales pagan tasas personales escalonadas (10% hasta S/. 82.500 anuales, luego 29,5%). El cumplimiento tributario se realiza mediante declaraciones mensuales y anuales ante SUNAT, con facturación electrónica obligatoria desde el inicio de operaciones[Playroll]. Los inversores extranjeros pueden tener el 100% de la propiedad; no hay restricciones sectoriales generales para la inversión foránea.
La OCDE recomendó explícitamente que Perú simplificara los trámites mediante ventanillas únicas digitales[OCDE], lo que confirma que el proceso actual, aunque funcional, tiene fricciones evitables. No existen reportes públicos de cambios regulatorios de INDECOPI o el Ministerio de la Producción con vigencia en 2026. Las licencias municipales y sectoriales (salud, ambiente, etc.) se obtienen después del registro y sus plazos varían según la actividad — no hay datos públicos consolidados sobre tiempos de aprobación por sector.
La inestabilidad política es un riesgo operativo real, no solo un riesgo de imagen.
El BCRP nombró explícitamente la incertidumbre política doméstica como fuente de mayor volatilidad financiera en 2025 — esto no es ruido de fondo, es un factor en los modelos del banco central.
En su Informe de Inflación de septiembre de 2025, el BCRP identificó la incertidumbre política doméstica como fuente directa de mayor volatilidad financiera y potencial salida de capitales[BCRP]. No fue una nota al pie — fue identificada entre los riesgos equilibrados al escenario base de inflación. Esa distinción importa: el banco central de un país que describe su propio contexto político como un riesgo a la estabilidad financiera está emitiendo una señal que los modelos de IED no pueden ignorar.
El Banco Mundial documentó que el déficit fiscal de 4,6% del PIB en 2023 se revirtió a un superávit de 0,7% en 2024 mediante recortes de gasto significativos[Banco Mundial], una corrección que refleja debilidad de gestión fiscal más que fortaleza institucional. La OCDE evaluó capacidad institucional y fiscal limitada en los gobiernos subnacionales de Perú, lo que eleva el riesgo operativo para empresas que dependen de infraestructura o regulación local[OCDE]. El índice de riesgo de lavado de dinero y financiamiento del terrorismo de Perú fue 4,77 en 2024 — bajo para América Latina, pero con tendencia al alza respecto al año anterior[Statista].
No existen en las fuentes consultadas rankings actualizados de 2025–2026 del Índice de Percepción de Corrupción de Transparency International ni de los Indicadores de Gobernanza Mundial del Banco Mundial para Perú. Esa ausencia no neutraliza el riesgo — lo opacifica. Lo que está documentado es suficiente para concluir que la gobernanza es el principal factor diferencial negativo de Perú respecto a economías con fundamentos macroeconómicos comparables en la región.
La minería capta el 22,8% de toda la IED y el megapuerto de Chancay consolida el peso de China.
La IED total en Perú saltó de USD 4.200 millones en 2023 a USD 6.900 millones en 2024 — pero esa recuperación está casi enteramente impulsada por minería e infraestructura liderada por capital chino.
La inversión extranjera directa en Perú creció de USD 4.200 millones en 2023 a USD 6.900 millones en 2024, según el BCRP[EY/ProInversión]. La minería captura el 22,8% del total acumulado, seguida por industria (11,4%), finanzas, telecomunicaciones y electricidad. Los principales países inversores son Reino Unido, España, Chile, Estados Unidos, Países Bajos, Colombia, Brasil, China y Canadá — con Canadá acumulando CAD 15.600 millones en stock de IED a 2024[EY/ProInversión].
El proyecto estructural más significativo de 2024–2026 es el puerto de Chancay, operado por COSCO Shipping Ports con una participación del 60%[EY/ProInversión]. El puerto conecta directamente Perú con Asia y reduce los tiempos de tránsito marítimo a China en varios días respecto a los puertos alternativos del Pacífico Sur. China ya representa el 33,8% del valor total de las exportaciones peruanas (2024) y Estados Unidos el 12,8%[IMF]. Chancay profundiza esa relación: más infraestructura china, más exportaciones a China, más dependencia de los precios de materias primas en mercados chinos.
El pipeline de proyectos de infraestructura para 2025–2026 asciende a aproximadamente CAD 22.000 millones en 80 proyectos, incluyendo el ferrocarril Lima–Ica[EY/ProInversión]. Fintech y retail no aparecen en los primeros lugares de los datos de ProInversión — su peso relativo en la IED es menor y no está cuantificado en las fuentes disponibles para 2025–2026. La IED de Perú equivale a apenas 1,1% del PIB, por debajo del promedio regional[UNCTAD], lo que sugiere que el país no está capturando su potencial de atracción de capital externo más allá del sector extractivo.
China compra el 33,8% de las exportaciones peruanas — los aranceles de EE.UU. abren una vulnerabilidad secundaria.
La OCDE advierte que el crecimiento de las exportaciones peruanas se debilitará por el impacto directo de los nuevos aranceles estadounidenses — y Perú tiene escaso margen para diversificar destinos a corto plazo.
Las exportaciones peruanas proyectadas para 2026 superan los USD 87.300 millones[EY/ProInversión]. China absorbe el 33,8% de ese valor y Estados Unidos el 12,8%[IMF]. El resto se distribuye entre Europa y otros mercados de América Latina y Asia. Esta concentración en dos socios — uno de los cuales genera tensión geopolítica global creciente con el otro — es la mayor vulnerabilidad estructural del modelo exportador peruano.
La OCDE señaló explícitamente que el crecimiento de las exportaciones peruanas se verá afectado por el impacto directo de los nuevos aranceles de Estados Unidos sobre productos peruanos[OCDE]. Perú no tiene la capacidad de manufactura diversificada para redirigir rápidamente exportaciones hacia terceros mercados si los principales destinos reducen su demanda. La economía exporta fundamentalmente minerales, metales y productos agroindustriales — categorías con precios determinados en mercados internacionales donde Perú es precio-aceptante, no precio-fijador.
El puerto de Chancay, operativo desde finales de 2024 con participación del 60% de COSCO Shipping Ports[EY/ProInversión], acelera el tráfico con Asia pero también profundiza la dependencia logística con China. En un escenario de tensión geopolítica elevada entre EE.UU. y China, Perú — con infraestructura portuaria clave controlada por capital chino y un tercio de sus exportaciones dirigidas a China — quedaría en una posición de elección estratégica incómoda para cualquier gobierno.
Los datos públicos sobre la economía digital de Perú son escasos — esa opacidad es en sí misma una señal.
Ninguna fuente Tier 1 disponible cuantifica la penetración de e-commerce, conectividad móvil o crecimiento fintech de Perú en 2025–2026. El mercado existe, pero no está bien documentado.
No existe información pública disponible de OSIPTEL u otras fuentes Tier 1 que cuantifique la penetración de internet, conectividad móvil, e-commerce o crecimiento fintech en Perú para 2025–2026. Las fuentes consultadas — FMI, Banco Mundial, OCDE — priorizan los fundamentos macroeconómicos y no desagregan métricas digitales para Perú. UNCTAD reporta que la inversión global en economía digital promedió USD 122.000 millones anuales entre 2021 y 2023[UNCTAD], pero sin datos específicos de Perú.
La ausencia de datos no implica ausencia de mercado. Lo que sí está documentado es que el crecimiento del empleo formal más fuerte en 2025 se concentró en servicios — el sector más directamente ligado a la digitalización — y que los salarios más altos del mercado laboral formal peruano están en tecnología de la información y finanzas[Playroll], lo que implica demanda de talento digital activa aunque no cuantificada en informes oficiales. Para cualquier empresa que evalúe el mercado digital peruano, la investigación primaria o el acceso a datos de OSIPTEL y la Cámara de Comercio de Lima son necesarios antes de proyecciones de mercado.
El escenario base es crecimiento moderado con riesgo político crónico — el resultado extremo en cualquier dirección requiere una ruptura del patrón.
Las probabilidades están asimétricas: el escenario bajista es más probable que el alcista porque los riesgos políticos y geopolíticos están activos hoy, mientras que los catalizadores positivos todavía son potenciales.
El escenario base para Perú en 2026–2030 es un país que crece entre 2,5% y 3,2% anual, mantiene inflación controlada y disciplina de deuda, pero que no avanza significativamente en gobernanza institucional ni en diversificación económica. El BCRP seguirá siendo el ancla de estabilidad macroeconómica mientras el sistema político continúa generando fricciones. La IED se mantendrá concentrada en minería e infraestructura con fuerte presencia china.
- Reformas de ventanilla única y simplificación regulatoria aprobadas post-elecciones 2026
- Precios del cobre y minerales se mantienen por encima de USD 4,00/lb durante 2027–2029
- Tensión geopolítica EE.UU.–China no afecta flujos comerciales hacia Perú
- Expansión del puerto de Chancay atrae manufactura ligera para exportación a Asia
- Crecimiento del PIB entre 2,5% y 3,0% anual en 2026–2028
- Inflación dentro del rango meta; déficit fiscal entre −2,0% y −2,5% del PIB
- IED concentrada en minería e infraestructura; diversificación sectorial mínima
- Inestabilidad política continúa pero sin ruptura institucional mayor
- Conflictos sociales en zonas mineras interrumpen producción durante más de 60 días
- Corrección de precios del cobre por desaceleración china reduce ingresos fiscales
- Gasto preelectoral en 2026 eleva déficit por encima del 3% del PIB
- Salida de capitales ligada a incertidumbre política eleva el riesgo-país de forma sostenida
El escenario alcista requeriría que las reformas de simplificación regulatoria recomendadas por la OCDE[OCDE] avanzaran en el próximo ciclo legislativo, que el ciclo de precios del cobre y otros minerales se mantuviera alto, y que el contexto geopolítico entre EE.UU. y China no generara presiones directas sobre el modelo exportador peruano. El escenario bajista — el más probable después del base — se activaría con una combinación de agitación social en zonas mineras, una corrección en los precios de las materias primas, y presión electoral que debilite la consolidación fiscal en 2026.
Key things to remember
About About this report
Este informe cubre los fundamentos económicos, el entorno político, la fuerza laboral, las condiciones para hacer negocios, la conectividad comercial y el panorama de riesgos de Perú como destino de inversión y operación empresarial.
Está dirigido a cualquier persona que necesite entender Perú antes de tomar una decisión preliminar de entrada al mercado, inversión o asignación de recursos.
Ren analizó datos del FMI, el Banco Mundial, la OCDE, el BCRP, ProInversión vía EY, BBVA Research, Statista y fuentes especializadas en mercado laboral y regulación empresarial, priorizando fuentes Tier 1 de 2025–2026.
La mayoría de los datos macroeconómicos corresponden a 2025–2026; los datos de IED sectorial y mercado laboral más específicos son de 2023–2024 y se señalan donde corresponde.
Sources Fuentes y Metodología
Investigación realizada 22 Apr 2026. Todas las estadísticas llevan marcadores de cita en línea.
Proyecciones de crecimiento del PIB para 2026 — BCRP: 3,0% vs FMI: 2,7%; OCDE: 2,6%. Este informe presenta el rango completo. El BCRP tiene acceso a datos internos más actualizados; el FMI y la OCDE incorporan supuestos más conservadores sobre impacto arancelario de EE.UU. Ambas perspectivas son legítimas y se presentan sin resolver artificialmente la diferencia.
Déficit fiscal 2026 — FMI: −2,2% del PIB vs Banco Mundial: moderación gradual a 1,7% en el mediano plazo. El FMI ofrece proyección específica para 2026; la del Banco Mundial es de mediano plazo. Se usa la cifra del FMI para 2026 y la del Banco Mundial para el contexto de tendencia.
No existen datos disponibles de INEI o el Ministerio de Trabajo sobre brechas de habilidades laborales, escasez o excedente por sector para 2025–2026. Esto limita el análisis del mercado laboral a indicadores de empleo agregado y referencias salariales de proveedores especializados. Confianza: MEDIUM.
No hay rankings actualizados de 2025–2026 del Índice de Percepción de Corrupción de Transparency International ni de los Indicadores de Gobernanza Mundial del Banco Mundial específicos para Perú en las fuentes consultadas. Confianza en la sección de riesgo político: MEDIUM.
OSIPTEL y otras fuentes Tier 1 no publicaron métricas de penetración de internet, móvil, e-commerce ni fintech para Perú en 2025–2026. La sección de economía digital se califica con confianza LOW.
Los datos de IED sectorial de ProInversión más recientes disponibles en las fuentes consultadas corresponden a 2023. Las cifras de 2024–2026 son parciales o proyectadas. Confianza: MEDIUM para la sección de inversión extranjera.
No se identificaron menos de 2 fuentes Tier 1 para el análisis del mercado laboral (wages, unemployment). Las fuentes Tier 1 cubren sólidamente los fundamentos macroeconómicos, comercio exterior, y entorno de negocios.
Este informe se produce únicamente con fines informativos. No constituye asesoramiento financiero, legal o de inversión. Todos los datos provienen de información públicamente disponible a la fecha de la investigación. Renatus Ventures no hace declaraciones sobre la integridad o precisión de datos de terceros.